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Descuentos por metas de promoción y mantenimiento: cómo se calculan y cómo evitarlos antes del corte

Los contratos de capitación atan una parte de la cápita al cumplimiento de metas. El descuento no se discute después del corte: se evita antes, con una rutina mensual y evidencia.

Juan José Sánchez Liévano

En la mayoría de los contratos de capitación con IPS de primer nivel, una porción de la cápita de promoción y mantenimiento queda condicionada al cumplimiento de metas: citologías, controles prenatales en el primer trimestre, crecimiento y desarrollo, planificación familiar, tamizajes de riesgo cardiovascular. Si al corte la IPS no alcanza la meta, la EAPB aplica un descuento. En contratos que hemos revisado, esa retención puede llegar hasta el 20 % de la cápita de promoción y mantenimiento.

Cómo se calcula el descuento

Cada meta tiene tres elementos que el contrato define, a veces con poca claridad:

  • El denominador: la población objetivo, por ejemplo, las mujeres entre 25 y 65 años para citología. Sale de la base de afiliados que la EAPB reconoce, no de la que la IPS atiende.
  • El numerador: las actividades que la EAPB acepta como realizadas. Y aquí está la trampa: no cuenta lo que la IPS hizo, sino lo que llegó a la base de la EAPB a través de los RIPS y del reporte de la Resolución 202, en el periodo, con los códigos correctos y para usuarios activos en esa fecha.
  • El umbral y la escala: el porcentaje de cumplimiento exigido y cuánto se descuenta por cada tramo por debajo. Algunos contratos descuentan de forma proporcional; otros, todo o nada por indicador.

Entre lo que la IPS hizo y lo que la EAPB cuenta hay un embudo: actividades sin registrar en la historia clínica, registradas pero sin RIPS, con RIPS pero sin el reporte 202, reportadas pero rechazadas por inconsistencias, aceptadas pero para usuarios que la EAPB ya no reconoce. Cada escalón pierde actividades, y el descuento se calcula al final del embudo.

Por qué el descuento se evita antes del corte y no después

Después del corte, la discusión es jurídica: la EAPB aplicó la cláusula, la IPS reclama, y la carga de la prueba la tiene la IPS. Antes del corte, la discusión es operativa: faltan 140 citologías para la meta, hay 400 mujeres pendientes identificadas con nombre y teléfono, y quedan cinco semanas.

La diferencia la hace una rutina mensual con cuatro pasos:

  1. Conciliar la población. Cruzar la base de afiliados de la EAPB con la de la IPS cada mes, para saber a quién hay que buscar y a quién no cuenta buscar.
  2. Validar antes de radicar. Revisar los RIPS y el reporte de la Resolución 202 contra la historia clínica antes de enviarlos, no después del rechazo.
  3. Medir el avance frente al corte. Un tablero por meta: cuánto va, cuánto falta, a qué ritmo se llega. No un informe trimestral, sino una cifra que la coordinadora ve cada semana.
  4. Mover la demanda. Con la lista de pendientes, salir a buscar al paciente: llamada, mensaje, visita del equipo extramural. Y dejar registro de cada intento.

El registro del contacto es la evidencia

El punto más débil de las IPS que hemos acompañado no es que no busquen al paciente; es que no pueden demostrar que lo buscaron. La EAPB descuenta por meta incumplida y la IPS responde que “hizo demanda inducida”, sin un solo registro verificable de a quién llamó, cuándo y qué contestó.

Un registro trazable de cada intento de contacto cambia la conversación en la mesa: la IPS demuestra que la población inasistente fue contactada tres veces, que una parte cambió de municipio y que otra parte no está realmente afiliada. Con esa evidencia se discute el denominador, se sustentan las novedades y se defiende el contrato en la auditoría semestral.

Lo que la gerencia debería ver cada mes

  • Avance de cada meta con descuento frente a la fecha de corte.
  • Actividades hechas frente a actividades reconocidas por la EAPB, y dónde se pierden.
  • Pendientes por buscar, con contacto realizado y resultado.
  • Valor en riesgo de descuento si el ritmo actual no cambia.

Con eso, el descuento deja de ser una sorpresa de fin de semestre y se convierte en una cifra que la IPS gestiona con tiempo.

El diagnóstico de exposición contractual calcula exactamente eso: cuánto de la cápita está en riesgo por cada EAPB, en unidades y en pesos, y qué capacidad hace falta para cerrar la brecha antes del corte.